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25 abr 17

Entrevista a Agustín Bustamante, director del Colegio de educación especial Parayas

Colegio educación especial Parayas













El Colegio de Educación Especial de Parayas, es un Centro de carácter regional, que sirve de apoyo al sistema educativo cántabro para aquellos alumnos que tienen graves dificultades para seguir el ciclo

 

Puedes ver la entrevista completa aquí


ALA.- Buenos días D. Agustin, en primer lugar le tengo que decir y lo digo en nombre de toda la redacción y de Cantabria Liberal que para nosotros es un honor poder mostrar a la opinión pública una labor educativa tan sacrificada, la que usted y su plantilla docente realizan en estas instalaciones. Y sin mayor preámbulo, explíquenos a bote de pronto, ¿cuántos alumnos tiene? ¿Cuáles son las mayores dificultades que tiene su plantilla para realizar su labor?

Agustín Bustamante.- Bienvenidos al colegio Parayas, decías que era una labor sacrificada, somos un equipo de profesionales que trabajamos con un alumnado diferente, distinto, con unas características especiales, y no es más sacrificado que otra, es diferente Con una motivación diferente tal vez pero igual que otras labores educativas.

En el colegio tenemos chavales desde los tres hasta los veintiún años. La matrícula ahora mismo ronda los 80 alumnos y alumnas. Y profesionales, es una variante enorme porque el perfil de los chavales exige una variedad de profesionales diferentes. Somos 28 docentes de diferentes especialidades, casi todo el mundo es de la especialidad de pedagogía terapéutica, luego tenemos seis fisioterapeutas, tenemos 11 técnicos socio sanitarios, y a ellos hay que juntar el personal de la ‘Fundación Marqués de Valdecilla’ que hacen unas labores complementarias a la línea del colegio, como es el personal de la residencia, las educadoras, y el personal de cocina básicamente.

ALA.- Cuando pide que se haga frente a sus necesidades, la de sus chicos, recibe apoyo, antes y ahora, de los mandos educativos. Que necesita el Colegio de Educación Especial de Parayas para complementar su educación, para intentar que estos niños salgan con un certificado de aptitud y según su programa de inserción laboral, con un puesto de trabajo. ¿Qué relaciones mantienen con las empresas para su recolocación? ¿Qué apoyos necesita?  Este es un medio de comunicación digital que está en la red, díganos todo lo que considere que su opinión será ampliamente recogida.

Agustín Bustamante.- Creo que no habrá ningún director en ningún colegio que cuando le digan: ¿qué necesitas? Diga - ¡Ufff, que lista tengo de cosas de pedir! Pero sobre todo, a bote pronto, la primera idea, lo que es personal, profesionales que atiendan a los niños yo creo que estamos bien. Estamos en buenas condiciones, en una buena radio, tanto de personal, de profesionales, y sobre todo, el personal cualificado que hace falta, yo creo que tenemos muy buenas condiciones para ofrecer a nuestros chavales.

¿Qué nos hace falta? - Tal vez nos hace falta que todavía, aunque se ha avanzado mucho en estos últimos años, que la sociedad sepa que existimos. A veces se olvida que las personas con discapacidad existen, que tienen unas necesidades y unas demandas muy concretas y muy específicas, y muchas veces muy caras de cara a las familias, de materiales, de materiales de ortopedia etcétera,.. Nos hace falta que la sociedad se acuerde de nosotros, recordar que estamos ahí, que somos gente con derechos y con necesidades diferentes, y por tanto, con unos recursos muy concretos. No importa tanto el número de personas que sean en el colegio porque la gente puede decir qué cantidad de profesionales para 80 chavales, pero claro cada uno necesita siete veces más recursos que el chaval de un centro ordinario. Ésa es la diferencia.

Me dices ¿que necesitaría? Necesitaríamos que nuestra instalación, pues hay que pensar el Colegio Especial de Educación Parayas tiene 40 y tantos años, hace falta adaptarse a la realidad concreta de los chavales. Y hace falta inversión, sobre todo materiales, espacios nuevos,.. porque las investigaciones en el mundo de la discapacidad avanza muy deprisa y exigen temas informáticos, temas de nuevas tecnologías, exige ciertas cosas porque salen nuevas propuestas y queremos acceder a ellas, eso es costoso. Necesitamos esa parte de apoyo técnico, sobre todo, la cuestión de edificio, de urbanización, mobiliario,.. es muy caro. En eso nos hace falta el apoyo.

En cuanto al mundo de las empresas,  tenemos suerte que nuestros chavales, son un número pequeño los que salen hacer prácticas profesionales. Las prácticas,  tenemos siempre gente, empresas que nos ayudan, y otras empresas que nos echan una mano de forma desinteresada. Hay empresas como ‘Lupa’, también ‘Alsa’,  nos echan una mano de forma totalmente desinteresada. Eso es lo bueno de la sociedad

No hay programas de voluntariado, al ser un centro educativo funcionamos como un colegio normal y corriente aunque sea un centro de educación especial pero somos un colegio normal y corriente, tenemos nuestra Asociación de padres y madres, que tienen subvenciones, que hacen programas, funcionamos igual, tenemos muchos chavales de prácticas de los ciclos formativos o de las clases universitarias, es con la gente que nos enriquecemos

ALA.- Concretamente su programa de readaptación laboral exige algo más o es suficiente en cuando a su metodología.

Agustín Bustamante.- Los programas de inserción laboral están inscritos en lo que se llama Programas de Formación Profesional Básica que está totalmente reglamentado desde la Consejería de educación. Digamos es el nivel uno de Formación Profesional y está adaptado a las características de nuestros alumnos.

¿Qué necesitamos? - Más que nosotros en el centro, lo que necesitamos es que cada vez haya más empresas que cuando salgan los chavales encuentren una oferta de trabajo porque si el desempleo es fuerte en colectivos sin discapacidad, en chavales con discapacidad es más difícil acceder al trabajo, es lo que nos hace falta.

ALA.- La Residencia del Colegio Educación Especial de Parayas depende funcionalmente de la Fundación Pública Marqués de Valdecilla y se encuentra ubicada en el Colegio de Educación Especial Parayas. Háblenos de su residencia.

Agustín Bustamante.- La Residencia el Colegio es gestionada y tutelada por la ‘Fundación Marqués de Valdecilla’, tiene unas 20 plazas y son chavales que están matriculados en el Colegio, de cualquier edad, mientras estén matriculados en el Colegio pueden acceder a la Residencia. Es una Residencia de lunes a viernes, y los viernes por la tarde estos chicos y chicas se van a su casa, y los lunes vuelven al colegio en el transporte escolar.

¿A quién está destinada? - Hay una variedad de casos. Originalmente esta Residencia estaba pensada para aquellos que vivían hace 40 años muy lejos del centro educativo y no había tantas rutas de transporte. Se ha ido adaptando a los nuevos tiempos y además de seguir recogiendo chicos y chicas que viven lejos, como pueden vivir en Selaya o en Castro Urdiales,  también recoge a otros perfiles de chavales que las familias en algún momento del día a día necesitan un apoyo familiar por cualquier razón, a veces por razones socioeconómicas, a veces por razones laborales de las familias. Porque hay que pensar que nuestros chicos y nuestras chicas exigen mucho a las familias, demandan mucho a las familias, y a veces las familias con otros hermanos o con temas laborales es muy difícil darles todo lo que necesitan. Entonces encuentran en la Residencia del Colegio un recurso buenísimo y como depende de la ‘Fundación Marqués de Valdecilla’ y es un centro público, totalmente gratuita. Eso también lo hace perfecto, igual que la oferta del centro educativo, es un centro público, y no hay ningún gasto para las familias. Además, tenemos el apadrinamiento de la ‘Fundación Marqués de Valdecilla, tenemos actividades que la fundación nos costea.

Se realizan muchísimas actividades, vamos evolucionando y nos vamos adaptando, la semana que viene por ejemplo vamos a empezar con terapia asistida con animales, vamos a empezar con unos perros de una entidad que vienen adiestrados para trabajar con niños con discapacidad. Vamos a empezar con esa experiencia, vamos a probar,  si nos viene bien al centro, si nos podemos acoger, todo esto viene de la mano la Asociación de padres, buscando financiación y subvenciones.

Pero luego hay otro tipo de proyectos, ¿qué buscamos? Buscamos que nuestros chavales sean capaces de desenvolverse con autonomía, todo lo que enseñamos va en ese objetivo. Un día la semana los chavales de más de 12 años bajan a Maliaño, para hacer un proyecto de desenvolverse en un entorno urbano. Tienen que aprender desde cruzar un paso de cebra, un semáforo o ir a un supermercado con un recado que les ha hecho su familia y comprar, identificar los espacios del supermercado, esperar una fila, pagar, recoger la vuelta, algo tan sencillo como eso. Luego todas las semanas vamos a una piscina para realizar una terapia de hidroterapia. Los chavales con discapacidad motorica necesitan un entorno acuático para ganar en movilidad y en funcionalidad de los brazos o de las piernas,  y estos chavales quitan miedo, aprenden la rutina de vestuario, quitarse la ropa, ducharse, asearse, todo está enfocado a desenvolverse con autonomía.

Aquí hay que pensar que de 80 chavales, cada chaval tiene su programación individual y tenemos una oferta de espacios donde intentamos desarrollar esa programación individual.

ALA.- Háblenos de un día cualquiera, como es una jornada en el Colegio, con tranquilidad, el día se inicia … siga usted D. Agustin por favor.

Agustin Bustamante.- Llegan los chavales en el autobús escolar, casi todos llegan en transporte escolar. Lo primero que hacen, cada uno tiene su zona del Colegio porque el colegio está organizado en zonas de chavales por edad asemejándose a un colegio de primaria por un lado, de secundaria por otro lado, y los mayores por otro lado. Llegan a su zona, donde están sus aulas y hay unas sillas, lo primero que tiene que hacer sentarse en las sillas y esperar. Tienen que esperar a que lleguen todos.  Y dirán ustedes ¿porque no esperan en las aulas?, porque parece una tontería pero aprender a esperar es un aprendizaje fundamental, porque si los chavales aprenden a esperar luego cuando vayan con sus familias al médico saben que tienen que esperar, si van con sus familias a un restaurante saben que tienen que esperar, si van a cualquier sitio, aprenden a esperar. Cuando están todos entran en su clase. Las clases son de cinco o seis alumnos, no son más, y tienen una tutora de referencia, digo tutora porque son todo mujeres. Lo primero que se hace es la asamblea, vemos como hemos venido, como estamos todos, si falta alguien, si no falta nadie, que tenemos hoy. Es muy importante a los chavales de nuestro Colegio lo que nosotros llamamos anticipar, contarles que van a tener durante el día. Algunos basta con contárselo de forma verbal y otros necesitan apoyo de imágenes porque si una persona no tiene comunicación, le faltan las palabras es muy difícil explicarle que va después, pero si le pones fotos que va a ocurrir después en su cabeza mentalmente, visualmente pensará primero tengo con esta profesora, luego tengo esto, luego lo siguiente, es decir, les ordenamos el día.

No tenemos asignaturas porque no tiene sentido las asignaturas en ningún orden en especial, tenemos lo que llamamos nosotros competencias. No enseñamos lengua, enseñamos comunicación. No enseñamos matemáticas, enseñamos a hacer una suma para hacer una compra, analizamos un folleto del supermercado, hacemos una ruta de autobús, no hablamos de ciencias naturales pero entendemos que hoy es primavera, que hoy es verano, que hace calor, que hace frío.

Luego comen  los chavales en el comedor escolar, que es a las 12:30. Tenemos una suerte que la cocina,  las cocineras, pertenecen a la ‘Fundación Marqués de Valdecilla’,  vamos a un comedor que todo es cocina casera y luego tenemos las peculiaridades de los menús, chavales que no pueden comer una cosa, chavales que si puede comer otra, la facilidad de en un momento dado decir cambio este plato, entro en la cocina y decir cámbiame esto que se me está torciendo que el niño no puede comer esto y dame otro plato. Entonces hay muchas posibilidades

Por la tarde tenemos otras dos sesiones de trabajo, después de comer viene el ocio, un descansito, y dos sesiones más. Intentamos hacer por las tardes lo que llamamos talleres que es que todo el Colegio nos mezclamos y hacemos talleres diferentes porque las tardes son más cansadas, porque se puede aprender de una forma más divertida son unos talleres más lúdicos y más entretenidos por las tardes, y a las 4:30 nos vamos para casa

ALA.- Y por último, que no sería la sociedad en general de cómo debiéramos enfocar este tema que parece que a todos nos cuesta romper esa barrera con estos niños que quizá ellos no la romperían con nosotros tan dificultosamente.

Agustín Bustamante.- Yo creo que como no estamos acostumbrados nos da más miedo que otra cosa, trabajar con niños con discapacidad. Lo primero, un mensaje que yo doy siempre cuando hacemos alguna salida, en una excursión ya que estamos todo el día la calle y siempre que podemos, ‘Nuestros chavales no nos tiene que dar pena’, ellos son felices. Son niños y niñas que son felices. Los adultos decimos que pena pero ellos son felices, mucho más felices que cualquiera de nosotros. No tiene que dar pena, hay que decir qué felicidad tienen. Luego hay que ser capaces de aceptar ciertos comportamientos que nos parecen raros pero una persona con algún tipo de discapacidad puede comportarse de forma diferente en un entorno, no pasa nada hay que aceptarlo y colaborar. Te pueden escuchar, te pueden atender y muchas veces necesitan ayuda, una colaboración y estar pendiente en cualquier momento. Y aceptar que son personas en pleno derecho, que pagan sus impuestos igual que cualquiera de nosotros, y que tienen su hueco en la sociedad.

Muchas gracias, como le hemos indicado al principio de la entrevista, ha sido un placer hablar con ustedes y les deseamos se cumplan todos sus proyectos y expectativas.

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